lunes, 21 de junio de 2010

Un punzante "te quiero" como espada contra el escudo del olvido

Sigo queriéndole. Le quiero, le quiero, le quiero, le quiero. Le quiero olvidar. Sin embargo, mi deseo de estar con él es más fuerte que el de borrarlo de mi memoria.

Las tropas del primero se han alzado y van ganando la guerra de los cien latidos de un corazón, el mío, que no sabe lo que busca, lo que prefiere, lo que quiere.

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