domingo, 12 de diciembre de 2010

En el alma, las quemaduras son de primer grado.

Has quemado mi alma. La has cubierto de penas inflamables, destructoras, no te has molestado en rebuscar entre verso y verso para encontrar algo de valor ni has querido darle un último deseo: el de respirar por última vez.

Has quemado mi alma, ha ardido con furia. Has contado hasta tres y ya no estaba. 1, 2, 3, ni rastro...

Has quemado mi alma. Has escondido la ceniza en algún lugar donde el viento no pudiera encontrarla, para que jamás fuera libre, para que no pudiera tomar la forma de un ángel diabólico, marcado por tu mal imborrable, y sobrevolara sobre el mundo que has destrozado con fuego, y fuego, y fuego.

Has quemado mi alma. ¿Quien te ha dado derecho a usurpar lo único que tengo, que tenía? ¿Quien te ha dado derecho a acabar conmigo con esa violencia?. He sido yo y sólo yo.

He sido yo porque te quería, porque te apreciaba, porque tu eras el ángel que mi alma quería ser, cuya bondad abrazaba cada sentimiento en mí. No eras un amor, ¡ojalá!. Eras un amigo, un amigo que yo creía fiel.

Lo he hecho, he abierto los ojos. He despedido la benda roja con sus letras bordadas "SUBJETIVIDAD". ¡Adiós, medicina para el corazón!. La decepción aparece en el instante justo en que decides ser objetivo, en que crece tu mente y muere tu alma. Muere entre hogueras donde la pasión es aquel sueño que nadie ha tenido jamás, en aquella pesadilla mortal en la que tu, tu te has reído como nunca.

martes, 23 de noviembre de 2010

La soledad del farero o de cómo te perdí, querida sirena...

Gota a gota cuento los segundos, los minutos, las horas. Gota a gota, lágrima a lágrima, y no porqué tu no estés presente o te hayas ido, sino por algo de más gravedad, capaz de inundar el hoyo que cavaste con tu rechazo, capaz de formar un charco en el que chapotear entre desconsuelos y gimoteos, un lugar en el que desearía ahogarme.

Y es que tu si que estás, pero no estás a mi lado. Y la auténtica definición de soledad, del peor de los males, no es más que esta torturadora presencia alejada en la que te puedo tocar pero no te siento.

¿Y que hago yo? Observarte desde el solitario faro con mi solitaria vida y navegar melancólicamente con mi solitario barco con la esperanza, la ansiada esperanza, de que algún dia baje la marea.
Y es que, al fín y al cabo, a ti y a mi, la esperanza es lo único que nos queda.

lunes, 21 de junio de 2010

Un punzante "te quiero" como espada contra el escudo del olvido

Sigo queriéndole. Le quiero, le quiero, le quiero, le quiero. Le quiero olvidar. Sin embargo, mi deseo de estar con él es más fuerte que el de borrarlo de mi memoria.

Las tropas del primero se han alzado y van ganando la guerra de los cien latidos de un corazón, el mío, que no sabe lo que busca, lo que prefiere, lo que quiere.

Cuando vivir y soñar se confunden

¿Nunca has vivido algo pensando que lo estabas soñando?.

Lo ves y piensas que no es cierto, o al menos deseas que no lo sea o tal vez desearías desearlo. Yo me siento así.

Soy feliz, pero estoy más desanimada que nunca. Parece que veo el sol, pero solo son las nubes que han tomado su forma y descargan una tormenta sobre mí. Aunque me duche me siento sucia, y aunque me siente sucia no puedo oler mis desechos, huelo los ángeles que intento tocar. Estoy hirviendo, pero siento un frio glacial. Me quieren pero me siento odiada. Le quiero pero... no, no puedo odiarle.

(21/06/2010 - 02:10 h)

martes, 25 de mayo de 2010

Contar estrellas no, contar CON estrellas.

Destrocé un papel sin cuidado ni piedad. El viento se lo llevó de la misma manera.
¿Por qué entonces cuando destrozan mi alma no sigue el mismo camino y me deja sin sentido, sin palabra, sin sueños ni pensamientos, sin nada?

Sería lo mejor. Sería mucho mejor que la búsqueda de sonrisas en un funeral donde solo asisto yo, de esa parte mía que ha muerto, la que solía sonreír. Y os contaré el por qué de este brutal asesinato.

Solía ser feliz junto a muchas personas, estrellas en mi galaxia. Pero ahora, ahora sólo me queda una constelación. Y aunque tal vez sea la más bonita, la más brillante y hermosa de todo el cielo, tengo miedo. Terror de que se fundan sus astros, de que un meteorito se los lleve como ha pasado con los demás.

No hay vida sin sol, ¿y a quien cantarían los poetas sin luna?.
No me dejéis sin luz, por favor,quitádmelo todo menos la luz...